No lo hagas: El infame canguro

En los años 60 un sueco marchoso que también era nuevo papá emprendió a diseñar una serie de productos para mejorar la vida de padres y bebés, y creó el Baby Bjorn, uno de los diseños de portabebé más populares del mundo, al que aquí en México llamamos genéricamente “canguro”.

Es verdaderamente un misterio por qué este diseño básico se popularizó tanto, puesto que no es cómodo ni saludable para el bebé ni para quien lo lleva. El bebé cuelga de la entrepierna dentro de un armazón que no le proporciona apoyo a las piernas ni al trasero, lo cual pone una presión excesiva y perjudicial sobre la pelvis y la espalda del bebé. Además, la posición extendida de las piernas no favorece el desarrollo correcto de la articulación de la cadera y puede ocasionar displasia. En breve, el niño va incomodísimo, ya que es el equivalente a viajar colgado de la ropa interior, en calzón chino.

La persona que lleva al bebé lleva un par de correas en los hombros que se sienten mas crueles a cada paso, puesto que a diferencia de un mei tai o una mochila ergonómica, el peso no se distribuye en forma uniforme entre la cintura, los hombros y la espalda. Esto tiene como resultado que a los diez minutos la persona ya pide clemencia y jura que el bebé ya está demasiado grande para cargarlo, ya que la espalda los viene matando.

Por último, este tipo de cargador permite llevar al bebé al frente, pero encarando hacia el exterior, la cual es una posición contraindicada por una serie de razones, de las cuales hablaré en otro post. En resumen, nadie gana, ni el bebé ni el portador (ni el fabricante de los canguros porque nadie ama su producto).

En lo personal, yo heredé un Snugli de mezclilla muy coqueto, el cual usé sólo una vez por quince minutos en los que tanto San como yo pujamos muy incómodos en un viaje al Woolworth’s, y después lo arrumbé en el closet para no volver a usarlo. Y creo que lo mismo le pasa a la gente que veo con estos canguros por la calle, pues invariablemente siempre llevan al niño ya afuera, o lo llevan colgando de cualquier modo, o van sosteniendo al pequeño por debajo porque ya no pueden ni con su alma.

En contraste, un portabebé de tela (como los rebozos, fulares, mei tais, etc) carga al niño sentado sobre su trasero, con las piernitas abiertas y levantadas para abrazar el cuerpo del portador. También proporciona un apoyo adecuado a la espalda y el cuello, así como a la cabecita de los recién nacidos. En cuanto al peso, éste queda distribuido en forma uniforme entre los hombros, la espalda y el torso bajo del portador, aminorando asi la sensación de peso sin crear puntos de presión dolorosos, lo cual permite cargar al bebé por horas sin problemas.

Me parece muy irónico que en el país que es la cuna del rebozo, el incomodísimo canguro impere por una confusión de la mercadotecnia. También es una lástima. El rebozo es una forma mucho más económica, recomendable, cómoda y –en mi opinión- hermosa de llevar contigo a tu bebé.

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Siete ventajas de portar a mi bebé en un lugar como la Ciudad de México

— En vez de tener que planear dónde bajo la carreola de la banqueta, dónde la subo, ahí hay una rampa pero cómo llego con todos esos coches estacionados, simplemente me lanzo a cruzar la calle como el rayo cuando se pone el alto.

— Me subo directamente al taxi en vez de detener todo el tráfico sobre Cuauhtémoc en lo que extraigo a San de la carreola y la doblo como puedo bajo el aluvión de claxons.

— En los edificios, no necesito esperar ocho vueltas a que se desocupe medio elevador para poder hacerle sitio a un carruaje, ya que el pasajero y yo ocupamos el espacio de una persona. Por la misma razón, ya no es impensable utilizar el metro o el autobús en vez de tomar el auto; es poco el espacio adicional que necesito (y no hay necesidad de trotar escaleras arriba y abajo con el bebé dentro de la carreola).

–En vez de hallarme atrapada detrás de un grupo de ocho señoras que acaban de salir muy lentamente del Sanborns, puedo rebasarlas a medio galope y dejarlas a todas atrás.

–Cuando llueve no necesito refugiarme bajo el toldo más cercano o buscar metros de plástico para cubrirme yo y la carreola, ¡simplemente abro mi paraguas y me apresuro!

–En mercados, tienditas apretadas y oxxos pequeñitos, paso por todos lados en vez de tener que dejar afuera la carreola o darle a todo el mundo en las espinillas mientras trato de maniobrar de reversa. Tampoco tengo que sentar a San en uno de esos horribles asientos de los carritos del Chedraui.

–Podemos llevarlo a desfiles, fiestas, ferias, etcétera donde hay mucha gente sin que se estrese ni yo tener que preocuparme porque lo besen, toquen, muerdan o me le echen ojo en su carreola.

CargARTE en la Ciudad de México

¿Te gusta llevar a tu bebé pero no sabes dónde empezar? ¿Te regalaron un cargador o canguro y no sabes si es lo mejor para ti y tu bebé? ¿Encuentras la carreola muy estorbosa pero no estás segura si podrás arreglártelas sin una?

Rumbo a la Semana Internacional del Porteo en Brazos del 6 al 10 de octubre de 2010, buscamos crear un grupo de mamás curiosas en el Distrito Federal, interesadas en aprender nuevas formas de llevar cerca a su bebé con conveniencia y sencillez, pero gran estilo: lo llamaremos babywearing.

Formemos un grupo para aprender, para comentar, para compartir con nuestros bebés y con otros padres con el mismo interés de aprender a llevar a nuestros hijos lo más cerca posible. No nos suscribiremos a ningún estilo de crianza específico, nuestro objetivo es integrar a todos los interesados para compartir conocimientos y aprender unos de otros.

Si te interesa formar parte, déjanos tu comentario en el libro de invitados incluyendo tu dirección de correo electrónico para ponernos en contacto. Como alternativa, envía tus datos (incluyendo edad de tu bebé o semanas de embarazo) a
cargarte@gmail.com.

¡Feliz paseo!

Consideraciones de seguridad para el babywearing

Portar a tu bebé es muy seguro y cómodo, pero como todo en la vida, hay que saber hacerlo correctamente. El peligro se reduce al mínimo siguiendo algunas consideraciones básicas, y en caso de duda siempre debes emplear el sentido común (de nuevo, como en todo).

Recuerda:

— Siempre verifica la integridad de tu portabebé antes de usarlo. Los cargadores de calidad están diseñados para servir por muchos años (algunos incluso para heredarlos a generaciones futuras), pero igual haz de esto una costumbre para prevenir que llegue a ocurrir un accidente. Revisa el material, las costuras, las correas y/o los broches para detectar y reparar cualquier daño a tiempo.

— Cuando colocas al bebé dentro del cargador, asegúrate que se encuentra en una posición que le permita respirar libremente. Esto quiere decir, cuida que la carita no quede pegada contra el cuerpo del portador, que ninguna parte del portabebé o ropa le cubran el rostro, la barbilla esté separada del pecho y el cuello quede extendido en una curva natural. Nunca hay que cubrir la cabeza o la cara del bebé para abrigarlo; esto ocasiona que vuelva a respirar el aire que queda encerrado y puede obstruir la oxigenación.

— Comprueba continuamente que la posición del bebé sea correcta, utiliza espejos y otras superficies reflectoras (¡como los escaparates de las tiendas!) para ver que venga sentado como debe ser y que el cargador (en especial fulares y rebozos) sigue en una posición segura y correcta.

— Al igual que durante el embarazo, cuando llevas a tu bebé cambia tu centro de gravedad; evita realizar actividades que incrementan el riesgo de sufrir una caída tales como patinar, trepar a los árboles, andar en bicicleta, etc. Tampoco es recomendable realizar actividades bruscas que puedan lastimar el cuello o la columna vertebral del bebé, tales como saltar en el trampolín, andar a caballo, correr, etc.

–Evita realizar tareas domésticas que pudieran implicar riesgos, como usar la estufa o el horno, usar artículos cortantes o herramientas pesadas. En general, si una actividad necesita que lleves prendas protectoras (tales como gafas, guantes, etc) NO debes realizarla con el bebé (como podar el pasto, pintar una habitación, hacer carpintería, etc).

–Evita tomar alimentos o bebidas calientes cuando lleves al bebé. Recuerda que a esas manitas les encanta explorar y si se puede, arrebatar lo que tenga mamá en las manos (o a la mano). ¡También recuerda lo fuertes que son!

– Cuidado con golpear la cabeza o cualquier parte del cuerpo del bebé al pasar por puertas y pasillos y en general por áreas estrechas, especialmente al principio. Te acostumbrarás en seguida a tus nuevas dimensiones incluyendo pasajero, pero al principio hay que concentrarse en el hecho que hay una personita pegada a nosotros.

— Con bebés algo mayores, siempre debes estar consciente de lo que está dentro del rango de las manitas del bebé. Fíjate especialmente cuando llevas al bebé en la espalda, puede intentar alcanzar cosas que están fuera de tu campo de visión.

— Los cargadores de tela no reemplazan el asiento para el auto. No son lo indicado para llevar a un bebé dentro de un automóvil o vehículo en movimiento; en caso de accidente, no proporcionan una protección adecuada.

— Si bien hay algunos cargadores diseñados especialmente para el agua, para la hora del baño o la piscina, esto NO significa que es seguro nadar con ellos. Nunca intentes nadar con tu bebé dentro de un portabebé; en caso de abordar alguna embarcación, el bebé debe ir en brazos y llevar su propio dispositivo de flotación (es decir, un chaleco salvavidas).

— Viste siempre al bebé (y vístete tú) apropiadamente para impedir tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento. Recuerda que al ir pegado a ti, el bebé adapta su temperatura a la tuya y entrarán en calor fácilmente, lo cual hay que tener en cuenta cuando el clima es cálido; de la misma forma cuando hace frío hay que recordar que piernitas, brazos y cabeza pueden enfriarse de más.

Al final del día, quien lleva al bebé debe realizar siempre una evaluación madura de los riesgos que presenta cada situación. Los portabebés tradicionales son muy seguros pero ninguno de ellos reemplaza el buen juicio de la persona que lo usa, quien debe involucrarse activamente en su papel como portador.

Los puntos anteriores no cubren todos los posibles riesgos ni están grabados en piedra; en muchas situaciones habrá que ejercer buen juicio y hacer lo mejor dadas las circunstancias; por ejemplo, obviamente no vamos a exigir que el bebé lleve un chaleco salvavidas en Xochimilco, ni es necesario sacar al bebé de su nidito en el fular; estamos todos de acuerdo que haría falta que nos cayera un meteoro encima para que se volteara una trajinera.

En última instancia siempre decide con sentido común y tus instintos como padre para evaluar correctamente la seguridad. Como dije antes, el porteo es una labor activa. Siempre debes estar atenta a lo que hace tu bebé, en todo momento. ¿Está dormido? ¿Mirando por encima de tu hombro? ¿Qué tal está respirando? ¿Se revuelve? ¿Dónde vienen sus brazos? No es posible simplemente amarrarse el niño al cuerpo y desentenderse.

Ahora a pasear con el bebé…

Cruz envolvente al frente con bolsillo por fuera con fular elástico para recién nacido

Este es un nudo muy cómodo, ajustable, y sencillo de lograr para una mamá o papá que apenas comienzan a conocer a su recién nacido y tienen miedo de romperlo. Todo el cuerpo del bebé queda perfectamente soportado dentro de la cuna que forma el bolsillo, en especial el cuello y la cabeza encuentran apoyo cómodo y apropiado, con la carita vuelta hacia arriba sin obstrucciones para la vía de aire. Se puede colocar al bebé en posición de cuna para amamantar o dormir, o corazón con corazón.

Lo más importante al colocarse el fular elástico antes de colocar al bebé dentro es colocarlo liso y bien pegado al cuerpo; como si fuera una camiseta. De esta forma el bebé queda bien apoyado y seguro cuando estiramos la tela para colocarlo adentro. En caso de realizar el amarre con un fular tejido para bebés mayores, es necesario realizar el amarre con el bebé ya adentro, como en este video.

Los beneficios del porteo o babywearing

No lo cargues tanto porque se embracila, no dejes que duerma en brazos porque luego ya no quiere estar en su cuna, no respondas de inmediato a sus lloros porque te toma la medida, no le des de comer si no le toca porque se malacostumbra… Todas ellas ideas bien intencionadas que escuché cuando embarazada, pero siempre me parecieron un intento mal encaminado para lograr que los bebés desarrollen una conciencia individual en un momento de sus vidas cuando simplemente, carecen de esta capacidad. ¿Cómo puede uno contemplar que un bebé que no come ni se mueve por sí mismo, tenga la capacidad de vérselas solo y desarrollar un sentido de su propia independencia? Simplemente, no suena natural.

Me gusta este artículo sobre los efectos del porteo o babywearing del sitio español Mi Saquito Mágico. Me gusta cómo habla de la condición de prematuridad en los bebés humanos. Ésta es una de las principales razones por las que me suena lógica la idea de portar al bebé; si consideramos la gestación humana parte interna y parte externa; nueve meses dentro del útero, y luego al menos nueve más en brazos de su madre, desde donde contempla su nuevo mundo, se acostumbra a él y vive todas estas nuevas experiencias desde esa sólida posición de seguridad.

Encuentra el artículo original aquí.

Beneficios del porteo

El uso del fular portabebé se inicia en los años 70 en Alemania, donde hoy hay una cierta tendencia a denominarlo el Neoporteo Africano, sin embargo su uso se extiende por todo el globo. Su extensión se favorece además por la aparición en Colombia y posteriormente en muchos países del cada vez más conocido Método Canguro para prematuros que hoy por hoy se propaga igualmente en nuestros hospitales y maternidades españolas en mayor o menor medida. Sin embargo el método canguro no sólo es bueno para los bebés prematuros, sino para todos los bebes.

La especie humana cuenta con una característica biológica que lo distingue de otros mamíferos: la condición de prematuridad. El bebé no es capaz de valerse por sí mismo, tiene la necesidad de los cuidados de un adulto para sobrevivir.

Esta prematuridad en el momento del nacimiento se ve prolongada durante el primer año de vida aproximadamente, y es la condición necesaria para el desarrollo de nuestro neo-cortex (estructura cerebral que permite el desarrollo de funciones intelectuales).

Una de las características más destacadas de la prematuridad del bebé es el escaso desarrollo de sus sentidos, el bebé cuando nace no ve, y va adquiriendo poco a poco su visión; el gusto, el oído y el olfato no están tampoco lo suficientemente desarrollados tras el nacimiento. Sin embargo, es el sentido del tacto el único plenamente desarrollado. Para el bebé el tacto, el contacto, es su verdadero único sentido completamente desarrollado.

Satisfacer las necesidades de contacto permite al bebé superar esta profunda vulnerabilidad física y emocional. Para el bebé las ventajas de ser cargados por sus mamas o papas, son múltiples:

Sensación de seguridad, la protección que siente el bebé por la cercanía del portador se traduce también en menos llanto.

Bienestar y confort. Ayuda a regular su temperatura, tanto si necesita calor, como fresco el calor del porteador ayuda al metabolismo del bebé a presentar menos cólicos y una mayor armonía y bienestar en el ritmo del sistema respiratorio.

Desarrollo físico: Llevar al bebé en una posición adecuada facilita que tanto sus caderas como su espalda se desarrollen correctamente.

Integrados en la vida diaria. El contacto con el ambiente familiar desde una posición segura les ayuda a conocer el medio en el que posteriormente estarán inmersos.

Estimulación temprana. El contacto sobre la piel y el balanceo al que ya están acostumbrados desde el vientre materno les ayuda a descubrir su alrededor desde un refugio seguro.

Mejor cuidado. El llanto no pasa desapercibido y permite a los padres reaccionar enseguida al hambre, la sed, un pañal sucio, además de estimular la producción de leche materna. Menos problemas de salud.

Cólicos del lactante. El masaje de contacto y la deambulación favorecen la expulsión de gases y ayudan al bebé cuyo sistema digestivo aún es inmaduro a estimular el mismo de manera positiva.

Seguridad. El niño no está solo y corre menos riesgo de accidentes por falta de vigilancia.

Para los papás y mamás no hay menos ventajas, además no existe un tiempo limitado diario, si ambos están a gusto puedes decidir usarlo solamente en casa o salir a la calle cuando quieras…

Favorece la estrecha relación. Entre el bebé y el porteador se fortalecen los vínculos afectivos y se reestablecen en caso de separación tras el parto. Además los dos primeros años de vida son fundamentales en la vida afectiva del bebé y su relación con sus pares es la base para el resto de su vida. Desarrolla el instinto

Aumento de autoestima. Favorece el conocimiento del bebé y la identificación temprana de las señales que benefician el cubrir sus necesidades ayudando a los papás y mamás a aumentar su autoestima como progenitores seguros con experiencias positivas y satisfactorias.

Autonomía de la madre. El bebé no paraliza su vida, lo integra en ella. También se evitan los procesos de depresión post-parto.

Favorece el establecimiento de la lactancia materna, pues se estimula la producción de oxitocina, hormona del amor.

–Permite atender a hijos mayores e incluso atender muchas tareas tanto dentro como fuera del hogar.

Movilidad. Tanto en el medio rural como en el medio urbano facilita la movilidad allí donde el carrito no puede llegar.

–Integración del papá. En el binomio madre-hijo a veces es difícil para el papá encontrar su lugar, el porteo favorece la identificación temprana de las señales del bebé, así como el sentir que colabora junto con la mamá de una manera muy importante en los primeros meses de vida de su hijo.