Cómo doblar una mochila ergonómica

La mochila ergonómica es un cargador sumamente práctico y cómodo, con una gran variedad de marcas y diseños disponibles en el mercado, y cada vez más fácil de conseguir en México. Poco a poco la mochila (junto con el resto de portabebés ergonómicos) va desplazando al canguro como una alternativa mucho más adecuada para cargar a los pequeños.

IMG_7430.JPG Es un portabebé buscado por muchas familias por su facilidad de uso: un brochecito por aquí, un ajustito por acá y listo. Al ser un portabebé con cierta “estructura”, muchas veces al momento de quitárnosla o de no usarla, la mochila termina aventada en un rincón de la casa o coche, como decoración encima de algún mueble o guardada en un cajón para que no estorbe. A diferencia de un rebozo o fular que por ser lienzos de tela se pueden doblar sin mayor complicación, con una mochila la tarea de doblado y guardado aparentemente no es tan fácil… pero la buena noticia es que sí lo es, de hecho es un proceso muy sencillo y rápido y a continuación te mostraremos cómo hacerlo. PASO 1 Sobre una superficie plana extiende la mochila. Para comenzar a doblarla, tiene que estar con la parte interna viendo hacia ti, tal como si te la fueras a poner para cargar a tu bebé. IMG_7421.JPG PASO 2 Dobla los tirantes hacia adentro sobre la parte superior del panel, rectos y horizontales, paralelos al cinturón. Hay marcas de mochilas que tienen broches en la parte inferior del tirante, si deseas puedes desabrocharlos para que cada tirante quede completamente extendido sobre el panel. Si los tirantes no tienen broche, o si prefieres no desabrocharlos para agilizar el siguiente uso, puedes doblarlos a la mitad como se ve en la imagen. IMG_7422.JPG PASO 3 Tomando ambos tirantes y el panel al mismo tiempo, enrolla hacia abajo el paquetito, lo más apretado que puedas. Baja hasta que el rollo quede sobre el cinturón. Si las cintas de ajuste de los tirantes sobresalen por fuera del panel, mételas dentro del rollo. IMG_7423.JPG PASO 4 Una vez que tengas toda la mochila en un rollo, cierra el broche del cinturón, seguramente será necesario jalar la cinta para apretar hasta el mínimo y que quede compacta. IMG_7424.JPG ¡Listo! Ya puedes guardar la mochila para su siguiente uso sin que ocupe mucho espacio, o puedes transportarla metiéndola a tu bolsa, atorándola en la correa de tu pañalera, etc. o se puede llevar sola en la mano muy fácilmente ya que queda como asa. IMG_7432.JPG Y como nota al margen, si tu hijo o hija sube y baja constantemente de la mochila, o si quieres tenerla siempre lista para su uso durante el día, la opción de “delantal” es lo tuyo: el cinturón siempre abrochado con el panel colgando, así no cargas la mochila ni te preocupas por dónde dejarla mientras tu bebé no es porteado. Una vez que termine el día o el paseo, puedes doblar y guardar tu mochila. IMG_7429.JPG ¡Feliz porteo! *Eu*

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Una historia del rebozo: Cargar a bebés, niños pequeños,  y a nuestra hija de once años
Ésta es la historia de Rachel Coleman, creadora del programa de señas para bebés Signing Time! Publicado originalmente el 10 de agosto de 2011 en su blog personal, traducido y publicado con autorización.
Supe que cargaría a mi hija Leah desde que nació en 1996. El babywearing era una novedad en la ciudad de Salt Lake City, Utah, y la gente solía detenerse a mirarme pasar. Aún más nos miraban cuando era mi esposo Aaron quien cargaba a la pequeña Leah. ¡Nos encantaba cargarla! Podía amamantar discretamente en público; podía llevarla conmigo a donde fuera, la tenía siempre cerca y con las manos libres.
No teníamos carriola, ni falta nos hacía. Leah se hallaba muy cómoda en su pouch, vivía el mundo desde nuestro punto de vista, a diferencia del entorno delimitado de una carriola. La porteamos por todas las calles de Boston, la subimos al ferry de ida y vuelta a Martha’s Vineyard y nos aventuramos por el metro de Nueva York. Se acurrucó contra nosotros en Los Angeles, en la playa, y realmente adondequiera que la llevamos. Aaron y yo siempre hablábamos de lo difíciles que hubieran sido nuestras aventuras si nuestro modo principal de transporte fuera el carrito. 
Martha’s Vineyard, 1997

Cuando Leah tenía catorce meses, descubrimos que era sorda. Viví todo un rango de emociones durante el proceso de asimilar este diagnóstico, pero algo que sentí con toda certeza fue una cierta satisfacción; la seguridad de saber que mi hija había transcurrido su primer año reconfortada por el latido del corazón de sus papás a su lado. Aunque no lo pudiera escuchar, siempre estuvo lo suficientemente cerca para sentirlo. Contempló al mundo desde su puesto a nuestra altura, aunque se estaba perdiendo de todo estímulo sensorial. Sin embargo, podía vernos sonreír, sentir nuestros besos y sentir la confianza de saberse protegida en nuestros brazos. La cargamos de este modo hasta pasado su tercer cumpleaños. 
Nuestra hija Lucy nació prematuramente a las 35 semanas de gestación, con un peso de 2.100 kg. Tenía espina bífida, y para agravar las cosas, le diagnosticaron parálisis cerebral a los nueve meses de edad. Las probabilidades de que Lucy caminara algún día eran mínimas. Yo sabía que podíamos posponer fácilmente la tarea de cargar y descargar una silla de ruedas simplemente utilizando un portabebé, aunque no tenía idea de lo lejos que llevaríamos esta idea…. o lo lejos que la llevaríamos a ella.
Hoy día, Lucy tiene once años, pesa 23 kilogramos y mide 1.30 m. Sí, todavía nos pueden encontrar cargándola. Ya no lo hacemos por la comodidad o por la facilidad que representa; todo lo contrario. Cargar a Lucy se ha convertido en una misión y siempre será un triunfo personal para nosotros. Somos una familia muy activa y me imagino que sencillamente nos rehusamos a vivir dentro de los límites que nos impone una silla de ruedas. Nosotros viajamos, acampamos, vamos de excursión. Vamos a la playa. Muchos de los sitios que visitamos son áreas apartadas, con caminos sin pavimentar. Aaron y yo sabíamos que dejar a Lucy en casa no era una opción que estuviéramos siquiera dispuestos a considerar. No obstante, nos pareció una injusticia para la familia entera tener que conformarnos con un estilo de vida en el que gran parte de la belleza natural de nuestro planeta estaría fuera de nuestro alcance porque una tontería como la espina bífida había eliminado la capacidad de nuestra hija para andar. 
Aaron y yo decidimos entrenar para fortalecernos y poder cargar a Lucy. La llevaríamos a sitios apartados, lejos de áreas asfaltadas, donde pudiera contemplar cascadas, arcos naturales y chimeneas de hadas. Nosotros nos convertiríamos en sus piernas. La llevamos a cañones, la conducimos por los bosques de coníferas, y se ha encontrado casi cara a cara con un alce. Le he mostrado las flores silvestres y le enseñé sus nombres durante nuestras excursiones a los lagos de Glacier National Park. Lucy ha visto los géisers en Yellowstone, y sí, también la llevamos a las cascadas. ¡Durante un invierno, cuando nos invitaron cañón arriba en un día nevado, cargué a Lucy en mi espalda a través de una ventisca que nos lanzaba nieve a la altura de los muslos!
En 1996, cuando deslicé a la pequeña Leah dentro de su portabebé y lo ajusté hasta sentirla segura contra mí, jamás hubiera imaginado que seguiría cargando a mis hijas en los quince años por venir. Nunca imaginé cargar a una niña de diez años, ni que mi hija me daría las gracias por llevarla mientras disfruta de la belleza de la naturaleza. La gente todavía se detiene a mirarnos, eso no ha cambiado. Extraños y amigos nos preguntan, “¿Cuánto tiempo piensan cargarla?” y no tengo una respuesta. Para ser honesta, no lo sé. Sólo sé que la voy a cargar por tanto tiempo como pueda. 
Aquí hay algunas fotos de los sitios a los que hemos llevado cargando a Lucy. Los pies de foto muestran el año, y como Lucy nació en el año 2000, es muy fácil calcular su edad.
Aaron, Lucy y alce, 2005

 

Aaron y Lucy en el desierto de Moab, 2008

Mammoth Hot Springs Yellowstone, 2009

Uncle Tom’s Trail Yellowstone, 2009

Goblin Valley, Utah 2009
Excursión en Albion Basin 2010

 

Big Cottonwood Canyon, 2010

Cómo cargamos a nuestra hija de once años
Utilizamos un conjunto de mochilas distintas y siempre les estamos haciendo modificaciones. Originalmente cargábamos a las niñas en Over The Shoulder Baby Holders. Ahora, tenemos un
Baby Hawk personalizado al que llamamos Lucy Hawk, un Deuter Kid Comfort III, un Organic Ergo Baby*, y una vieja mochila de cuadro Kelty. Compramos cualquier mochila que nos parezca útil, especialmente si está diseñada para niños que pesan más de 25 kilogramos. 

*La mochila Ergo Baby Carrier nos fue proporcionada gratuitamente por las excelentes personas de ErgoBaby. El resto de los portabebés mencionados fueron adquiridos por nosotros.

Asesorías en portabebés en la colonia Roma, Ciudad de México

La reunión del sábado fue un verdadero éxito, al igual que todas las anteriores. Es realmente hermoso compartir con otros padres la comodidad, la conveniencia y principalmente la intimidad que proporciona el poder llevar a nuestros bebés tan cerca, a no más de un beso de distancia.

Mi querido amigo Toño acudió por primera vez con Dani, su hijo de 6 semanas, y con la amorosa ayuda de otros padres experimentados pudo al fin colocarse con éxito un fular elástico con su bebé contra el pecho. Sus palabras fueron: “Esto me encanta. ¡Nunca quiero llevarlo de otra manera!”

Con la intención de continuar con la difusión de las prácticas y métodos recomendables para el porteo de los bebés, a partir de este viernes 20 de mayo me encontraré en la casa de té Caravanseraï (Orizaba 101-A Esq. Alvaro Obregón, col. Roma) todos los viernes para ofrecer asesorías y demostraciones de los portabebés y su uso para quien desee aprender más o tenga consultas específicas sobre el uso o los detalles de rebozos, fulares, portabebés tipo asiático, mochilas, etc. Por el momento el horario tentativo es de 11:30 a 2 PM. Para cualquier pregunta, por favor dejen un comentario o escriban a cargarte@gmail.com.

Asimismo he creado por fin una página en Facebook con el propósito de facilitar la comunicación con miembros del grupo y otras personas interesadas; podemos subir fotos, hacer comentarios… bueno, conocen Facebook. 🙂

Esperemos que la comunidad siga creciendo y continuemos compartiendo todos estos beneficios, ¡lo atesoraremos tanto nosotros como padres, como también nuestros bebés!

Semana Internacional del Porteo en Brazos (Babywearing) alrededor del Mundo

En Hungría

¿Qué es eso? Miren con atención… ¡es el portabebé más largo del mundo! Para arrancar con las celebraciones en la Semana Internacional del Porteo en Brazos 2009 en Hungría, los amantes del babywearing en la ciudad de Budapest sostuvieron sus fulares extremo contra extremo sobre un puente que cruza el Danubio. ¡Las telas cubrieron todo el ancho del río!

En Moldova

Los portadores de bebés en Moldova organizaron una preciosa exposición fotográfica. Pueden ver el montaje que se hizo de las imágenes aquí, junto con una demostración del nudo de canguro a la espalda con un fular. Encuentren la exposición completa en línea en www.closenoughtokiss.net.

Los babywearers de Moldova celebraron el prosop, su tela nacional para cargar –descrito por la organizadora Geta Rascuic como un “manto de gitana”– con la organización de una clase maestra sobre el porteo con el prosop y un desfile de modas en un centro comercial. Pueden ver aquí el video del desfile de modas.

En Rusia

Vean cómo los miembros de Baby Carriers Downunder se ponen a sus bebés en la espalda con fulares portabebés y mei tais para dar un paseo por la bulliciosa ciudad de Brisbane. ¡Podrán observar muchas técnicas de porteo excelentes en este video!

artículo original en: http://babywearinginternational.org/pages/ibw09features.php

Consideraciones de seguridad para el babywearing

Portar a tu bebé es muy seguro y cómodo, pero como todo en la vida, hay que saber hacerlo correctamente. El peligro se reduce al mínimo siguiendo algunas consideraciones básicas, y en caso de duda siempre debes emplear el sentido común (de nuevo, como en todo).

Recuerda:

— Siempre verifica la integridad de tu portabebé antes de usarlo. Los cargadores de calidad están diseñados para servir por muchos años (algunos incluso para heredarlos a generaciones futuras), pero igual haz de esto una costumbre para prevenir que llegue a ocurrir un accidente. Revisa el material, las costuras, las correas y/o los broches para detectar y reparar cualquier daño a tiempo.

— Cuando colocas al bebé dentro del cargador, asegúrate que se encuentra en una posición que le permita respirar libremente. Esto quiere decir, cuida que la carita no quede pegada contra el cuerpo del portador, que ninguna parte del portabebé o ropa le cubran el rostro, la barbilla esté separada del pecho y el cuello quede extendido en una curva natural. Nunca hay que cubrir la cabeza o la cara del bebé para abrigarlo; esto ocasiona que vuelva a respirar el aire que queda encerrado y puede obstruir la oxigenación.

— Comprueba continuamente que la posición del bebé sea correcta, utiliza espejos y otras superficies reflectoras (¡como los escaparates de las tiendas!) para ver que venga sentado como debe ser y que el cargador (en especial fulares y rebozos) sigue en una posición segura y correcta.

— Al igual que durante el embarazo, cuando llevas a tu bebé cambia tu centro de gravedad; evita realizar actividades que incrementan el riesgo de sufrir una caída tales como patinar, trepar a los árboles, andar en bicicleta, etc. Tampoco es recomendable realizar actividades bruscas que puedan lastimar el cuello o la columna vertebral del bebé, tales como saltar en el trampolín, andar a caballo, correr, etc.

–Evita realizar tareas domésticas que pudieran implicar riesgos, como usar la estufa o el horno, usar artículos cortantes o herramientas pesadas. En general, si una actividad necesita que lleves prendas protectoras (tales como gafas, guantes, etc) NO debes realizarla con el bebé (como podar el pasto, pintar una habitación, hacer carpintería, etc).

–Evita tomar alimentos o bebidas calientes cuando lleves al bebé. Recuerda que a esas manitas les encanta explorar y si se puede, arrebatar lo que tenga mamá en las manos (o a la mano). ¡También recuerda lo fuertes que son!

– Cuidado con golpear la cabeza o cualquier parte del cuerpo del bebé al pasar por puertas y pasillos y en general por áreas estrechas, especialmente al principio. Te acostumbrarás en seguida a tus nuevas dimensiones incluyendo pasajero, pero al principio hay que concentrarse en el hecho que hay una personita pegada a nosotros.

— Con bebés algo mayores, siempre debes estar consciente de lo que está dentro del rango de las manitas del bebé. Fíjate especialmente cuando llevas al bebé en la espalda, puede intentar alcanzar cosas que están fuera de tu campo de visión.

— Los cargadores de tela no reemplazan el asiento para el auto. No son lo indicado para llevar a un bebé dentro de un automóvil o vehículo en movimiento; en caso de accidente, no proporcionan una protección adecuada.

— Si bien hay algunos cargadores diseñados especialmente para el agua, para la hora del baño o la piscina, esto NO significa que es seguro nadar con ellos. Nunca intentes nadar con tu bebé dentro de un portabebé; en caso de abordar alguna embarcación, el bebé debe ir en brazos y llevar su propio dispositivo de flotación (es decir, un chaleco salvavidas).

— Viste siempre al bebé (y vístete tú) apropiadamente para impedir tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento. Recuerda que al ir pegado a ti, el bebé adapta su temperatura a la tuya y entrarán en calor fácilmente, lo cual hay que tener en cuenta cuando el clima es cálido; de la misma forma cuando hace frío hay que recordar que piernitas, brazos y cabeza pueden enfriarse de más.

Al final del día, quien lleva al bebé debe realizar siempre una evaluación madura de los riesgos que presenta cada situación. Los portabebés tradicionales son muy seguros pero ninguno de ellos reemplaza el buen juicio de la persona que lo usa, quien debe involucrarse activamente en su papel como portador.

Los puntos anteriores no cubren todos los posibles riesgos ni están grabados en piedra; en muchas situaciones habrá que ejercer buen juicio y hacer lo mejor dadas las circunstancias; por ejemplo, obviamente no vamos a exigir que el bebé lleve un chaleco salvavidas en Xochimilco, ni es necesario sacar al bebé de su nidito en el fular; estamos todos de acuerdo que haría falta que nos cayera un meteoro encima para que se volteara una trajinera.

En última instancia siempre decide con sentido común y tus instintos como padre para evaluar correctamente la seguridad. Como dije antes, el porteo es una labor activa. Siempre debes estar atenta a lo que hace tu bebé, en todo momento. ¿Está dormido? ¿Mirando por encima de tu hombro? ¿Qué tal está respirando? ¿Se revuelve? ¿Dónde vienen sus brazos? No es posible simplemente amarrarse el niño al cuerpo y desentenderse.

Ahora a pasear con el bebé…