abrazo continuado

San tiene casi un año, es un bebé zen, totalmente ecuánime, me gustaría decir que llora, patalea y se queja cuando lo pongo en el piso, pero lo cierto es que desde que gatea, le da lo mismo si lo cargo en casa o lo dejo jugando, así que en los últimos meses ya no habíamos usado tanto los portabebés en casa.

Sin embargo esta última semana ha estado enfermo, entre los dientes y una gripa simplemente no lo calienta ni el sol, se achipila y quiere estar abrazado a mí todo el día. El próximo domingo nos mudamos así que he pasado mucho tiempo empacando y limpiando con el niño enfundado, lo cual de alguna forma me ayuda a recordar más vívidamente cómo me sentía hace un año, a punto de dar a luz… Nunca me imaginé cuánto me encantaría todavía traerlo pegado:

Te amo pequeño, eres lo mejor de mí.

El rebozo o bandolera con anillos, en fotos

El cargador con anillos es un portabebés práctico, infinitamente ajustable y versátil. Puedes usarlo con tu recién nacido, con un nene mayorcito y hasta para consolar a una prescolar que se tomó muy a pecho las vacunas. Los anillos permiten dar el soporte preciso a cada zona del cuello, espalda y piernas. Además, hacen un gran trabajo para distribuir el peso del bebé en todo el torso del portador.

La hermosa Constanza duerme en un rebozo de anillos.

El mecanismo básico es simple; después de colocar al momo en la bandolera (como le llaman en España) puedes ajustar individualmente todo el ancho de la tela al tirar suavemente de la cola que sobresale del par de anillos. Es útil y sencillo aprender a llevar a tu diminuto nuevo bebé; cuando son un poco mayores y ya se puede sentar en tu cadera, resultan un salvavidas para bajarlo del coche y subirlo cuatro pisos con el súper; asimismo, es posible que un bebé que ya camina salga corriendo cuando lo quieres envolver con el fular o mei tai, y prefiera el de anillos porque le permite subir y bajar a su conveniencia cuando quiera (no cuando quiera mamá, por supuesto).

Por último, la gran variedad de telas y estilos lo convierten en un artículo precioso que pronto se torna en un objeto de amor, de arte y de recuerdos:

Nótese que algunos de los rebozos no están bien colocados, pero son los menos (y la verdad muchas veces es la foto de algún papá que se lo puso todo chueco o al revés jijiji). Lo importante es la hipnótica variedad de trapos de todos colores y bebés en todos tamaños, presentaciones y sabores.

Más fotos con pequeños a cuestas, en esta ocasión con más madres modernas. No me canso de ver estas fotos, me hace sentirme unida a todas estas otras personas que han descubierto la belleza y utilidad de llevar a nuestros bebés tan cerca. Miles de años de instinto no pueden estar equivocados.

Un simple trozo de tela

Encontré esta impresionante colección de portabebés en todo el mundo en flickr. Me gustó tanto que voy a incluir la presentación permanente en el formato del blog, ¡pero también la voy a pegar aquí! Lleva un rato verlas todas pero prometo que vale muchísimo la pena. A mí me emociona ver tantos ejemplos del mismo deseo que siento de llevar a mi momito conmigo, replicados en tantas culturas distintas y con tantos métodos.

Me divierte ver tantos niños con sus hermanitos puestos, es muy raro hoy en día ver a niños cargando a bebés pequeñitos. Sin embargo en muchos sitios los hermanos mayores son los que se ocupan y llevan a los más pequeños mientras mamá hace otras cosas. Esto crea un lazo del cual tal vez carecen los hermanos más modernos.

Además me impresiona lo incómodos que se ven algunos de estos cargadores, y lo contentos que se ven los portadores. Si yo tengo la menor arruguita en la espalda del rebozo, ya se me viene encajando; si traigo la tira demasiado cerca del cuello, me duele a los cinco minutos. ¡¿Cómo pueden estas personas cosechar el té durante 12 horas de jornada con esos mei tais de correas delgadísimas y cruzadas todas chuecas?! Me queda claro que son mucho más fuertes que yo.

Sin embargo tambíén me siento cerca de ellos porque a mí también me gusta llevar a mi bebito.

Semana Internacional del Porteo en Brazos (Babywearing) alrededor del Mundo

En Hungría

¿Qué es eso? Miren con atención… ¡es el portabebé más largo del mundo! Para arrancar con las celebraciones en la Semana Internacional del Porteo en Brazos 2009 en Hungría, los amantes del babywearing en la ciudad de Budapest sostuvieron sus fulares extremo contra extremo sobre un puente que cruza el Danubio. ¡Las telas cubrieron todo el ancho del río!

En Moldova

Los portadores de bebés en Moldova organizaron una preciosa exposición fotográfica. Pueden ver el montaje que se hizo de las imágenes aquí, junto con una demostración del nudo de canguro a la espalda con un fular. Encuentren la exposición completa en línea en www.closenoughtokiss.net.

Los babywearers de Moldova celebraron el prosop, su tela nacional para cargar –descrito por la organizadora Geta Rascuic como un “manto de gitana”– con la organización de una clase maestra sobre el porteo con el prosop y un desfile de modas en un centro comercial. Pueden ver aquí el video del desfile de modas.

En Rusia

Vean cómo los miembros de Baby Carriers Downunder se ponen a sus bebés en la espalda con fulares portabebés y mei tais para dar un paseo por la bulliciosa ciudad de Brisbane. ¡Podrán observar muchas técnicas de porteo excelentes en este video!

artículo original en: http://babywearinginternational.org/pages/ibw09features.php