Siete sugerencias para llevar al bebé con rebozo o mei tai en la espalda

-La clave. Cuando aprendemos a llevar al bebé a la espalda, es importante recordar que también para el nene se trata de algo nuevo. Antes de aprender que ir en la espalda de mamá es algo súper divertido y cómodo, algunos bebés se retuercen, se ponen tiesos, enchuecan las piernas, algunos lloran a mares y protestan como si fuera el fin del mundo, y hasta hay el que trata de saltar como pez; así que mi primera recomendación es, mucha PACIENCIA.

-El momento. Por la razón anterior, el primer paso para practicar es siempre buscar un momento en que el niño esté tranquilo, contento, alimentado, descansado y limpio. Mamá también tiene que estar calmada, sin prisas y de buenas, porque ésta es una tarea de prueba y PRÁCTICA; habrá veces en que no tengamos éxito y no nos debemos de frustrar ni enojar.

-La seguridad. La práctica traerá la certeza y la confianza, pero obviamente esto no lo sentimos al principio. Con la técnica correcta, es muy seguro portear al bebé en la espalda, pero para practicar hay que tomar precauciones con el fin de no llevarnos un susto. Resulta útil contar con otra persona que nos ayude a vigilar que el bebé esté seguro e intervenga en caso de ser necesario, pero en lo personal yo prefiero aprender sin depender de otra persona. Se puede practicar de rodillas sobre la cama o una colchoneta en el piso, o sobre un sofá. Hay que partir de la premisa que el niño no tiene por qué caerse, si seguimos la técnica en forma concentrada.

-La posición. Es importante recordar mantener la espalda inclinada, como si fuéramos una mesa; de esta manera, es difícil que el bebé caiga o resbale. De la misma forma, hasta que el momito está firmemente sentado en un bolsillo de tela, es necesario tener un mano todo el tiempo bajo su trasero. Como alternativa, si alzamos los brazos en la posición de la fotografía mientras subimos y ajustamos el rebozo o mei tai, estos forman también una barrera efectiva que impiden que el bebé pueda rodar o caer (siempre y cuando conservemos la inclinación de la espalda).

La posición en triángulo de los brazos protege al bebé de una caída.

-La tensión. Tanto al momento de amarrar, como cuando ya está hecho el nudo, la tensión de la tela es súper importante. Mientras amarramos, es la tensión la que va a crear seguridad cuando afirmamos el borde superior alrededor del niño, para después apretar gradualmente el asiento que forma el borde inferior. Es de vital importancia que este borde quede correctamente colocado bien abajo las pompas del bebé (incluso podemos darle toda la vuelta y remeterla en los pantaloncitos del crío por enfrente), bajo los muslos y hasta las corvas. Una vez acomodado, yo me enderezo un poco antes de continuar para que el peso del niño se vaya al asiento y las rodillas suban para lograr la posición correcta.

-El método: Un video con algunas técnicas para trepar al momín a la espalda; el subtitulaje es mío. Algunos instructivos recomiendan comenzar con el niño sentado o acostado en una silla con el fular o mei tai sobre los hombros, ¡pero a mí me da miedo que el chavito se voltee antes de que me lo amarre! Prefiero aventármelo encima y listo. De nuevo, la seguridad y la confianza son la clave.

[no funcionó el subtitulaje. 😦 Lo arreglaré en cuanto pueda, pero mientras tanto creo que el video es lo bastante claro para dar una idea.]

-El ardid: En mi caso, debo buscar un modo de entretener a San, porque si no le da por intentar hacerme trizas las orejas. Sus dulces manitas son como garras de tigre y prefiero estar lista y darle un muñequito (blandito por si le da por martillarme con él la cabeza), o me pongo un collar resistente y llamativo, o pongo Nick Jr y dejo que se embobe con Dora la Exploradora mientras yo resollo y envuelvo. También funciona tener un espejo para hacerle carantoñas, cantar con voz de Pato Donald su canción favorita, o darle mis largas trenzas para que me las arranque lentamente. En fin, hay que ser entretenida porque si no el crío se harta.

Doble hamaca a la espalda con rebozo largo o fular tejido

PRECAUCIÓN: Siempre usa un fular tejido o sin elasticidad para los nudos a la espalda. El fular elástico nunca debe emplearse para realizar un amarre en la espalda, porque puede ser peligroso. Es imposible apretar un fular elástico lo suficiente para asegurar que la tela no ceda en la dirección equivocada. Además, los bebés mayores pueden empujar contra la resistencia de la tela al recargarse o inclinarse y ‘vencerla’; incluiré más información y demostraciones en un post próximo sobre los distintos tipos de fulares.

Éste es un amarre a la espalda increíble con el rebozo largo o fular, ¡yo lo amo! Al principio me daba miedo porque a diferencia de otros amarres, no empieza con la parte central del fular sobre el bebé, además de que lleva una faja al pecho, todo lo cual me parecía muy complicado; sin embargo, éste fue el primer nudo que me salió bien y es el que más uso. Me gusta que me deja al niño muy alto en la espalda sin aflojarse; tengo los hombros y brazos libres, el peso queda distribuido por todo el torso, y en resumen es el que más uso para hacer el quehacer y también casi siempre para salir. Para mí, no tiene desventajas.

Este amarre se hace con un fular tejido de al menos 4.6 m de largo. Si quieres terminar estilo tibetano, es necesaria una longitud aún mayor. Para explicarlo, encontré este video creado por una de las super mujeres en Red Canguro.

–Esta mamá extiende bien un borde bajo el asiento del bebé y luego se pasa el otro borde de la mano derecha a la izquierda para traerla sobre su hombro como si fuera una toalla y se quisiera secar la espalda. Así, la tela sube ya tensa y extendida y cubre fácilmente la espalda del bebé en vez de hacerse bolas abajo.

–Una vez hecho el pase sobre el segundo hombro, con el bebé bien soportado y una tira larga sobre cada hombro, me enderezo y tiro de ambos extremos con los brazos estirados en forma de V (como Batman) a la vez que me muevo y reboto un poco para alisar y apretar bien la tela alrededor del crío. Recuerda que la parte de la faja debe quedar bien tensa para que soporte el peso como debe ser.

–En ambos videos es interesante observar cómo las mamás acomodan con todo cuidado la tela sobre los hombros, plegándola dos veces sobre sí misma para que quede bien plana. Esto se vuelve más importante conforme mayor es el bebé y pesa más; si las correas no están bien acomodadas, después de un rato comenzarán a encajarse dolorosamente. Yo más bien le doy unas vueltas a los extremos para que tomen forma de rollo y así lo amarro, pero probablemente esto cambie en el futuro cuando San se ponga más pesado.

–Para terminar, se cruzan los dos extremos bajo el trasero del bebé y se traen al frente por debajo de las piernitas para hacer un nudo a la cintura o cruzarlos en tibetano. Este último pase bajo las piernas siempre es importante, porque es el que levanta por último las rodillas del niño para que quede bien sentado. Es más, cuando termino de amarrar yo presiono hacia arriba las plantas de los pies de San para levantarle más las rodillas y sumirlo más en el asiento.

Pronto me haré de una cámara para filmar mi propia demostración de la doble hamaca, entretanto aquí la llevo con mi San (disculpen mis cuatro papadas). ¡Listos para subir a tender!

Tipos de portabebés, Parte I: Cargadores al hombro

Éste es el primer post de cuatro sobre los distintos tipos de portabebés de tipo tradicional que son recomendables para el babywearing, por ser cómodos, ergonómicos y prácticos tanto para ti como para tu bebé. Quiero dar las gracias a mis amigas de http://www.thebabywearer.com/ y el grupo de babywearing de http://www.babycenter.com/ por prestarme sus bonitas fotos.

En mayor o menor medida, todos son variaciones de unas pocas formas básicas y las he agrupado en cuatro categorías principales conforme al estilo general y dificultad o particularidades de uso: cargadores sencillos al hombro, fulares, cargadores de tela estilo oriental (mei tais entre ellos), y portabebés estructurados o mochilas ergonómicas.

Todos ellos ofrecen distintas ventajas y desventajas, dependiendo del uso al que se les destine y del estilo de vida individual; sin embargo, todos ellos son muy versátiles y están diseñados para uso a largo plazo (para el bebé desde recién nacido hasta que camina, e incluso para niños de dos o tres años en algunos casos).

Cargadores sencillos para un hombro

Con estos portabebés puedes llevar a tu bebé cargando el peso en un hombro. Tienen la ventaja de distribuir el peso en forma uniforme sobre el hombro y espalda, requieren muy poco o ningún ajuste, y son muy quita y pon, es decir, puedes sacar y meter al bebé repetidas veces sin tener que desamarrar, desenvolver o desabrochar todo una y otra vez. Resultan muy útiles para llevar y amamantar a recién nacidos, y para bebés mayores que desean que los subas y los bajes continuamente. Permite varias posiciones: cuna, corazón con corazón, a la cadera, y a la espalda sentado o recostado.


No resultan muy recomendable para portar por períodos prolongados a bebés mayores, puesto que al ir todo el peso sobre un solo hombro, se vuelve cansado después de un rato. Entre ellos se encuentran:

El rebozo

El rebozo es la aportación de nuestro país al arte del babywearing, y por lo general es el que nos encontramos más a la mano; en cuanto somos mamás no falta quien nos regale uno, o bien siempre hay una mamá, una tía o una abuela que tiene un arcón lleno. Yo tengo como seis y no he comprado ni uno de ellos. Se trata un tramo de tela tejido con longitud entre 1.50 m y 3 m; el tejido, el diseño y la composición de la tela (así como su longitud) varían dependiendo de la región.

[Paréntesis: ¡No tengo fotos bonitas con rebozo! Tengo que escanear una foto con mi mamá llevándome a la espalda en un rebozo de 40 días, mismo que ha dormido a cinco generaciones de niños y tiene casi 100 años; ahora lo uso con mi hijo. Si tienes una foto bonita con tu rebozo y te gustaría participar en este blog, por favor envíala a mailto:cargarte@gmail.com y la incluiré en este espacio. ¡Construyamos un medio visual con padres y bebés reales!]
Si bien se trata estrictamente de un fular corto, lo incluyo en esta categoría porque el rebozo se anuda simplemente para formar una ‘hamaca’ que sostiene al bebé, lo cual es la forma básica de todos los cargadores en esta categoría. El rebozo se anuda sobre los hombros, o en bandolera sobre un hombro,para recostar o sentar al niño en el bolsillo que se forma. Así se puede llevar al niño contra al pecho (corazón con corazón, en cuna, e incluso sentado mirando hacia afuera), a la cadera, o a la espalda. También pueden asegurarse los extremos con ayuda de anillos, de lo cual evoluciona la creación siguiente, el cargador o bandolera de anillos.

El cargador de anillos


En breve, se trata del mismo rebozo, pero se da forma a la parte del hombro para acabar en un juego de anillos donde se trenza el extremo opuesto para unirlos y formar la bandolera. Las argollas proporcionan un ajuste conveniente y seguro de los bordes superior e inferior por separado, con lo cual es más sencillo apretar por separado cabeza y asiento y acunar mejor al bebé. Los hay en infinidad de telas y estampados y colores, para adaptarse a todos los gustos.


El pouch

Este es un tramo de tela con forma y cosido en forma de anillo, con una costura curva, y por lo general con algún acolchado en los bordes para que se siente el bebé. Proporciona un rango de ajustabilidad mínimo, por lo que estos portabebés se venden por tallas. Tiene la ventaja de ser muy sencillo de utilizar y no es objeto de tanto desgaste como un cargador de anillos.

(Por cierto, que estos últimos somos San y yo…. las gafas son porque es un rockstar).

Un simple trozo de tela

Encontré esta impresionante colección de portabebés en todo el mundo en flickr. Me gustó tanto que voy a incluir la presentación permanente en el formato del blog, ¡pero también la voy a pegar aquí! Lleva un rato verlas todas pero prometo que vale muchísimo la pena. A mí me emociona ver tantos ejemplos del mismo deseo que siento de llevar a mi momito conmigo, replicados en tantas culturas distintas y con tantos métodos.

Me divierte ver tantos niños con sus hermanitos puestos, es muy raro hoy en día ver a niños cargando a bebés pequeñitos. Sin embargo en muchos sitios los hermanos mayores son los que se ocupan y llevan a los más pequeños mientras mamá hace otras cosas. Esto crea un lazo del cual tal vez carecen los hermanos más modernos.

Además me impresiona lo incómodos que se ven algunos de estos cargadores, y lo contentos que se ven los portadores. Si yo tengo la menor arruguita en la espalda del rebozo, ya se me viene encajando; si traigo la tira demasiado cerca del cuello, me duele a los cinco minutos. ¡¿Cómo pueden estas personas cosechar el té durante 12 horas de jornada con esos mei tais de correas delgadísimas y cruzadas todas chuecas?! Me queda claro que son mucho más fuertes que yo.

Sin embargo tambíén me siento cerca de ellos porque a mí también me gusta llevar a mi bebito.

Semana Internacional del Porteo en Brazos (Babywearing) alrededor del Mundo

En Hungría

¿Qué es eso? Miren con atención… ¡es el portabebé más largo del mundo! Para arrancar con las celebraciones en la Semana Internacional del Porteo en Brazos 2009 en Hungría, los amantes del babywearing en la ciudad de Budapest sostuvieron sus fulares extremo contra extremo sobre un puente que cruza el Danubio. ¡Las telas cubrieron todo el ancho del río!

En Moldova

Los portadores de bebés en Moldova organizaron una preciosa exposición fotográfica. Pueden ver el montaje que se hizo de las imágenes aquí, junto con una demostración del nudo de canguro a la espalda con un fular. Encuentren la exposición completa en línea en www.closenoughtokiss.net.

Los babywearers de Moldova celebraron el prosop, su tela nacional para cargar –descrito por la organizadora Geta Rascuic como un “manto de gitana”– con la organización de una clase maestra sobre el porteo con el prosop y un desfile de modas en un centro comercial. Pueden ver aquí el video del desfile de modas.

En Rusia

Vean cómo los miembros de Baby Carriers Downunder se ponen a sus bebés en la espalda con fulares portabebés y mei tais para dar un paseo por la bulliciosa ciudad de Brisbane. ¡Podrán observar muchas técnicas de porteo excelentes en este video!

artículo original en: http://babywearinginternational.org/pages/ibw09features.php

Cruz envolvente al frente con bolsillo por dentro

Ésta es la versión en fular tejido del mismo amarre que vimos en el video del papá sexy en Noruega con un fular elástico. Permite llevar a un bebé más pesadito sentado contra el pecho y distribuye uniformemente el peso en los dos hombros, por lo que es muy cómodo. Se puede llevar al bebé así desde recién nacido. Para realizarlo, se necesita un fular elástico o tejido bastante largo, de al menos 4.5 metros.

Esta posición a mí me sirve mucho para tranquilizar y apapachar a mi bebito cuando tiene sueño o se siente mal, y también lo puedo aflojar un poco para amamantar discretamente. Cuando era más pequeño era ideal para todo, pero ahora ya cuando salimos se revuelve y se retuerce si lo llevo así porque quiere ver qué pasa detrás de él. Sin embargo, todavía la uso cuando vamos en el transporte público o cuando tengo que “platicar” con él, como en la fila del banco.

Notas:

1. Fíjense cómo la mamá de este video ajusta bien el bolsillo desde que coloca por primera vez al bebé, de forma que puede soltarlo por completo para jalar los dos extremos sobre sus hombros y formar la cruz. Esto lo logra extendiendo bien el fular desde las corvas hasta las axilas del bebé y flexionándole las piernas para que suba las rodillas y quede en la posición de ranita. Así está ya bien sentado y no tiene que sostenerlo con las manos sino sólo conservar la tensión de la tela.

2. En todos los amarres con fular tejido es muy importante conservar una tensión uniforme en toda la tela. En el video la mamá primero ajusta el bolsillo tirando de ambos bordes en sus hombros: primero el de arriba, luego la parte de en medio, y luego el borde de abajo. Para esto, ayuda tener un fular que tenga los bordes de distinto color, para distinguir cuál estamos apretando, pero esto no es indispensable.

3. Siempre hay que tomarnos el tiempo para cuidar que la tela cruce pareja en nuestra espalda, sin torcerse ni hacerse bolas; esto ayudará a evitar puntos de presión incómodos y a distribuir correctamente el peso por toda la espalda.

4. El último pase de los extremos antes de anudar atrás va debajo de las piernas del bebé; observen que cuando ella rebota al niño por última vez para apretarlo las rodillas se levantan y el bebé ya queda bien sentado.

5. Los “rebotes” antes de anudar bien todo ayudan a que la tela quede bien tensa, lo cual mejora la comodidad, pues después de anudar todo amarre tiende a aflojarse un poco. El bebé debe quedarnos lo suficientemente cerca para besar su frente.