Hablemos de pesos y centavos: ¿Por qué son tan “caros” los buenos portabebés? (i)

Original por Ashley Jossick y Shelby Goehl para Babywearing 102

Con material original de Jan Andrea, creadora de Sleeping Baby Productions

Traducido y adaptado por Elizabeth Carrero y Gabriela Sanchez de CargArte (con permiso)

 Sin duda alguna, las preguntas más frecuentes que recibimos en CargArte tienen que ver con el precio de los portabebés. El propósito de este artículo es despejar algunas dudas sobre cómo se cotizan y se venden estos artículos, así como definir varios factores que influyen sobre el costo final ya que existen fluctuaciones algo esquizofrénicas, que van desde lo increiblemente económico hasta lo aterradoramente costoso entre productos que (en foto) quizás parecen iguales.

Del mismo modo en que no comprarías una carriola, una cuna o un asiento para el auto sin investigar un poco para saber qué es lo que estás pagando, hay que hacer lo mismo cuando decides invertir en un portabebé. Definir cuáles son tus necesidades, expectativas y posibilidades en el momento te ayudará a tomar la mejor decisión de compra conforme a tu situación personal y familiar.

 

“Solo es tela,” “¿Tanto por un trapo?”, “¡Mejor lo hubiera hecho yo!” “¿Cuánto dices que pagaste?”

Cuando nos iniciamos en el porteo nunca deja de sorprender el precio que tienen los portabebés de calidad, ya sean fulares, bandoleras con anillos, mei tais o mochilas ergonómicas. No me sorprendería que te hayan pasado por la cabeza estas preguntas… ¡o que alguien cerca de ti las haya expresado!

En parte la sorpresa se debe a que los portabebés ergonómicos consisten de un concepto muy simple (tela con anillos, manta con tiras, etc.), por lo que resulta difícil conciliar esta aparente sencillez con el precio. Consideremos los siguientes puntos:

Materiales

Este es uno de los costos más obvios, sin embargo, son los que distinguen a un portabebé de calidad de aquellos que francamente, dejan mucho que desear. Los fabricantes serios no escatiman en lo que lo concerniente a la materia prima: tela, anillos, hilo, hebillas, Velcro, broches, elásticos. Los materiales de óptima calidad suelen costar más (tela tejida vs. tafetán, distintas calidades de hilo, anillos de acero vs. aluminio); un producto de calidad estará diseñado para largo tiempo de uso rudo, lo cual excluye buena parte de los materiales más económicos, especialmente telas (solo como ejemplo, un lino de buena calidad para cargar cuesta más de 300 pesos metro, en tanto que otros tejidos menos duraderos o de uso limitado pueden costar desde 10 pesos el metro. Lo mismo va para el resto de los insumos). Evidentemente los fabricantes obtienen precios de mayoreo, pero con frecuencia este ahorro queda muy aplazado por las cantidades que requieren adquirir (rollos de cientos de metros de tela, broches por millar, etc.), de forma que toma un buen tiempo recuperar esta inversión.

Tiempo

El tiempo requerido para conjuntar todos los materiales e insumos es uno de los costos ocultos que no se recuperan con la manufactura de un solo portabebé a la vez. Es posible que si solo vas a coser un portabebé para ti, este tiempo no represente mucho esfuerzo ya que es divertido escoger tu tela y el precio por metro no es tan importante. Sin embargo, cuando es tu trabajo confeccionar estos artículos, tienes que contemplar el pago por tu tiempo, al igual que cualquier otra persona de negocios. Entre más sofisticado es el portabebé, más proveedores tienes que coordinar. Al momento que ya estás produciendo docenas o cientos de tus portabebés, ir de compras por tela ya no es divertido; es un trabajo. El proceso de encontrar proveedores que ofrezcan una calidad confiable es agotador; más aun si colaboras con ellos para crear un estampado o tejido especial para distinguir a tu marca. Uno pasa horas en la computadora, en la calle y en el teléfono buscando al proveedor ideal. Agreguemos el tiempo necesario para proporcionar el muy necesario servicio al cliente: responder correos, desarrollar tu sitio web y otros materiales de venta, comprobar constantemente que tu producto es seguro y funcional. Una marca responsable desarrolla un diseño propio; esto toma aun más tiempo, pruebas, correcciones y ciclos de retroalimentación con los clientes. Todo esto puede no parecer mucho trabajo, ¡pero toma mucho tiempo!

Mano de obra

Confeccionar un solo portabebé es relativamente sencillo ya que solo toma algunas horas, tal vez menos si tu proyecto no es tan elaborado como un mei tai. A gran escala, se puede ahorrar algo de tiempo al crear un proceso de manufactura, pero de cualquier forma tomará al menos un par de horas. Ahora supongamos que el negocio está floreciendo y necesitamos contratar a alguien que nos ayude, ya sea para cortar, o para hacer la limpieza de la casa o cuidar de los hijos (ya que necesitas estar en la máquina de coser). Si contratas formalmente a un empleado, hay que proveer un sueldo mínimo, impuestos, seguro social, etc.

Otro costo casi invisible es el de difusión: publicidad, tarjetas de presentación, hospedaje web, folletos, etc. Dentro de nuestro ramo en particular, esto incluye por necesidad desarrollar un instructivo excelente, con el fin también de protegerte a futuro como empresa, puesto que en el caso particular de los portabebés la seguridad es responsabilidad de quien lo usa, por lo que es obligación del fabricante proporcionar instrucciones, recomendaciones y advertencias sobre la forma correcta y segura de utilizar su producto. Este es también un proceso que requiere de muchísimo tiempo, cuidado y costos, incluyendo redacción, elecciones de diseño, impresión, distribución, etc.

Gastos Misceláneos

Aquí deben incluirse gastos tales como una computadora y máquina de coser adecuadas, una impresora, papel para impresión, línea telefónica, insumos para envíos (sobres, cajas, bolsas, etc.), además del costo administrativo de organizar toda tu operación. ¡Nada de esto es gratuito, y el costo de los artículos debe cubrirlo!

Como podrás ver, la realidad es que detrás de un portabebé de calidad hay una gran cantidad de esfuerzo invertida. La cadena de distribución es sorprendentemente larga y hay que compensar el esfuerzo de muchas personas a lo largo del camino: los tejedores de la tela, la persona que cose el portabebé, la persona que lo distribuye, quien lo vende, quien lo prueba/investiga/evalúa… un artículo que parece no valer mucho en realidad necesita tener ese precio a fin de ser rentable. La mayor parte de las marcas de portabebés son en realidad empresas familiares que no trabajan solo por diversión o buena voluntad; a menudo son personas que se dedican a coser o a vender para vivir.

Hay que considerar también que lo que distingue a una marca de portabebés (y lo que impulsará sus ventas) será siempre la originalidad; los clientes apreciarán su diseño porque es distinto de los demás; por lo tanto es muy importante crear un estilo y diseño propios. Todo esto conlleva tiempo, seriedad y compromiso, es decir, cotizar y trabajar como una empresa. Resulta imposible ganarse la vida fabricando portabebés a gran escala con un bajo precio.

En vista de todo lo anterior, es buen ejercicio prestar atención no solo al precio del portabebé que te gustó, sino a los detalles: ¿Qué tipo de tela es? ¿Cómo son los acabados y las costuras? ¿Incluye instructivo con las especificaciones y limitaciones de peso y uso del artículo? ¿Está garantizado? ¿Te asesoran personalmente sobre cómo usarlo? ¿Cuál es la política de cambios de la empresa?

Muchas veces encontraremos que el servicio y el producto que recibimos respaldan la cantidad que decidimos invertir, en tanto que en otras ocasiones podremos descartar algunos productos, ya sea porque están sobrepreciados conforme a la calidad que se observa en la empresa y el portabebé, o bien porque nuestras necesidades particulares no requieren ciertos factores. Todos estos cuestionamientos te ayudarán, en última instancia, a decidir cuánto deseas invertir en un portabebé, así como a elegir cuál es el que más te conviene.