Visible y Besable

Lo cierto es que existen muy pocas reglas fijas en lo que se refiere al porteo de nuestros hijos. Existen muchas tendencias y opiniones acerca de los distintes amarres y posiciones, pero en última instancia los padres son los que deciden qué es lo más adecuado para su bebé.

Sin embargo “Visible y besable” es un excelente lema para adoptar con el fin de comprobar la seguridad de tu amarre o posición con cualquier cargador de tela. Visible se refiere a que siempre debes poder ver claramente la cara de tu momito cuando lo llevas; es decir, que no quede cubierta con la tela ni oprimida contra alguna parte del cargador o contra tu cuerpo. Esto asegura que las vías aéreas se mantengan despejadas de obstáculos, además que te permite comprobar en cualquier momento el rostro de tu bebito, si está despierto, dormido, contento, babeando, si su cabeza y cuello están en la posición correcta, etc. Por otro lado, Besable se refiere a la altura a la que debe quedar el bebé contra tu cuerpo, y quiere decir que el bebé siempre debe quedar a una altura tal que tú puedas besarle la nariz o la cabecita cuando quieras y sin usar las manos. Esto último asegura que se respete la recomendación de portar al bebé a la misma altura a la que lo llevas en brazos, lo cual eleva la carga por encima de la cintura y queda más cerca de tu centro de gravedad, lo cual es lo más cómodo y seguro para ambos.

A lo anterior yo sólo agregaría la recomendación de comprobar siempre la correcta posición de las piernas y el asiento dentro del cargador, ya sea con las piernas fuera en ‘ranita’ o con los pies adentro para bebés pequeñitos.

Un portabebé de buena calidad colocado correctamente proporciona el apoyo adecuado para el cuerpo y la cabeza con el fin de evitar que el nene adopte una posición en forma de “C”, lo cual puede provocar problemas respiratorios (al constreñir las vías respiratorias cuando la barbilla del bebé queda pegada al pecho) y esfuerzo indebido en la espalda del bebé, lo cual puede tener consecuencias graves.

El uso correcto de nuestros portabebés también nos ayuda a eliminar el riesgo de una caída. Un cargador de alta calidad coloca al bebé elevado contra el torso y te permite ajustarlo fácilmente de modo que el bebé quede apoyado y soportado correctamente contra tu cuerpo. El material del cargador debe cubrir el trasero del bebé y envolverle muy bien las corvas hasta las rodillas. Siempre comprueba que las pompas del bebé queden un poco más abajo que sus rodillas.


Para comprobar si llevas a tu bebé en forma segura, puedes hacerte las siguientes preguntas:

•  ¿Llevo al bebé bien alto y pegado contra mí, por encima del nivel de la cintura?

• ¿Hay dos dedos de separación entre la barbilla y el pecho de mi bebé?

•  ¿Queda la carita de mi bebé visible y besable, sin estar oprimida contra mi ropa o el portabebé?

•  Si los pies del bebé están dentro del cargador, ¿hay suficiente tela alrededor de todo el cuerpo de mi bebé, con algo del material entre nosotros para formar un bolsillo? o bien,

•  Si el bebé se sienta en el cargador con las piernas fuera, ¿quedó en posición correcta de ‘ranita’, con la tela del cargador envuelta alrededor del trasero y subida hasta las dos rodillas?

De nuevo, llevar a tu bebé en un portabebé de tela es muy seguro siguiendo estas pocas reglas básicas, las cuales podría decirse que son las únicas escritas en piedra. Fuera de lo anterior, como siempre, la responsabilidad de la seguridad en el porteo (así como innovaciones personales) queda a cargo del adulto a cargo del pequeño, quien puede improvisar de mil maneras para adaptarse mejor a las preferencias de ambos. ¡En pocas palabras, el cielo es el límite y todavía hay mil amarres y variaciones por descubrir!

Tipos de portabebés, Parte III: Mei tai y otros portabebés tipo asiático

El mei tai es el portabebé asiático mejor conocido, y el más fácil de encontrar en México pues se ha popularizado entre varios fabricantes de cargadores. Existen muchos otros tipos de portabebés asiáticos, mas el punto en común es que todos consisten en un cuerpo o manta cuadrangular con un sistema de tiras en los extremos, las cuales se envuelven alrededor del cuerpo para ajustar con nudos alrededor de bebé y portador.

El mei tai tiene cuatro tiras a los extremos del cuerpo de tela; las tiras inferiores se anudan en la cintura o sobre las costillas (dependiendo de la altura que deseamos para el momo) para sentar al bebé en la tela, envolverlo con ella y pasar las dos tiras superiores más largas sobre los hombros y de nuevo alrededor del nene para asegurarlo.

Por su diseño, permiten distribuir el peso en ambos hombros, espalda y cadera, y permiten llevar al momito en la espalda, al frente, o a la cadera. Dependiendo de la calidad de los materiales y la manufactura, pueden soportar a niños muy grandes, hasta 35 kilos o más. Las tiras de los hombros pueden ser acolchadas o bien anchas y flexibles, estilo fular. 

Aunque se recomiendan para niños grandecitos que ya sostienen la cabeza y son excelentes para bebés mayores que quieren subir y bajar rápido, los porteadores experimentados pueden usarlos con bebés más pequeños y hasta recién nacidos, siempre y cuando se preste cuidado para adaptar el cargador al tamaño más pequeño y se preste especial atención al soporte de la espalda, la cabeza y el cuello. 

El podeagi es otro modelo conocido de portabebés asiático: consiste en las dos tiras superiores, unidas a un cuerpo cuadrangular o semicircular, literalmente un panel de tela que se envuelve alrededor del bebé y se  asegura al cruzar las tiras bajo el crío.

El onbuhimo es la expresión japonesa del portabebés asiático, es parecido al podeagi excepto que el cuerpo de tela es más corto y tiene en la parte inferior dos anillos a los lados, por los cuales pasan las tiras superiores para asegurarlas por debajo del momito.


Sin importar el modelo específico, los portabebés asiáticos son recomendables por frescos, coloridos, y porque son más rápidos de poner y quitar que un fular largo, en tanto que permiten una distribución parecida del peso en ambos hombros y espalda. También es posible pasar al bebé de adelante a atrás y viceversa con relativa facilidad.

En este tipo de portabebés, como ya mencioné, los materiales y la manufactura son cruciales; a la hora de comprar, es recomendable comprobar que el cuerpo sea de dos capas (por lo menos) de materiales fuertes, pero frescos (loneta, gabardina, manta, algodón pesado). Las tiras son todas de una pieza y las costuras que lo unen al cuerpo son de particular importancia, porque son lo que sufre más con la tensión; las costuras deben ser en forma de caja y reforzado en equis (X), e insertadas dentro del cuerpo del cargador para impedir un desgarre repentino.

Aunque salimos un poco de tema, termino con una foto desgarradora tomada después del tsunami en Japón, la mujer lleva al pequeño en un tradicional onbuhimo japonés y me parece un retrato perfecto de cómo el porteo puede ser un salvavidas en una situación de emergencia.

Asesorías en portabebés en la colonia Roma, Ciudad de México

La reunión del sábado fue un verdadero éxito, al igual que todas las anteriores. Es realmente hermoso compartir con otros padres la comodidad, la conveniencia y principalmente la intimidad que proporciona el poder llevar a nuestros bebés tan cerca, a no más de un beso de distancia.

Mi querido amigo Toño acudió por primera vez con Dani, su hijo de 6 semanas, y con la amorosa ayuda de otros padres experimentados pudo al fin colocarse con éxito un fular elástico con su bebé contra el pecho. Sus palabras fueron: “Esto me encanta. ¡Nunca quiero llevarlo de otra manera!”

Con la intención de continuar con la difusión de las prácticas y métodos recomendables para el porteo de los bebés, a partir de este viernes 20 de mayo me encontraré en la casa de té Caravanseraï (Orizaba 101-A Esq. Alvaro Obregón, col. Roma) todos los viernes para ofrecer asesorías y demostraciones de los portabebés y su uso para quien desee aprender más o tenga consultas específicas sobre el uso o los detalles de rebozos, fulares, portabebés tipo asiático, mochilas, etc. Por el momento el horario tentativo es de 11:30 a 2 PM. Para cualquier pregunta, por favor dejen un comentario o escriban a cargarte@gmail.com.

Asimismo he creado por fin una página en Facebook con el propósito de facilitar la comunicación con miembros del grupo y otras personas interesadas; podemos subir fotos, hacer comentarios… bueno, conocen Facebook. 🙂

Esperemos que la comunidad siga creciendo y continuemos compartiendo todos estos beneficios, ¡lo atesoraremos tanto nosotros como padres, como también nuestros bebés!

Cómo determinar cuál es el portabebés más adecuado para tu situación

Ésta es una guía muy rápida para decidir cuál es el cargador que más te conviene, cortesía de Rebozitos Portabebés de Tela, quien cuenta con una página excelente con videos originales e instrucciones para los distintos tipos de cargadores.

¿Qué tipo de portabebé me conviene si soy primeriza? 

— si tu bebé es prematuro o recién nacido, un fular elástico.
— si tu bebé tiene más de 6 meses, un rebozo o fular largo.
— si tus paseos son breves o necesitas algo rápido de poner y quitar, un cargador de argollas.
— si tu bebé camina y sube y baja de tus brazos continuamente, un pouch.
— si tiene más de 6 meses y quieres algo fácil de llevar a la espalda, un mei tai.

Siete sugerencias para llevar al bebé con rebozo o mei tai en la espalda

-La clave. Cuando aprendemos a llevar al bebé a la espalda, es importante recordar que también para el nene se trata de algo nuevo. Antes de aprender que ir en la espalda de mamá es algo súper divertido y cómodo, algunos bebés se retuercen, se ponen tiesos, enchuecan las piernas, algunos lloran a mares y protestan como si fuera el fin del mundo, y hasta hay el que trata de saltar como pez; así que mi primera recomendación es, mucha PACIENCIA.

-El momento. Por la razón anterior, el primer paso para practicar es siempre buscar un momento en que el niño esté tranquilo, contento, alimentado, descansado y limpio. Mamá también tiene que estar calmada, sin prisas y de buenas, porque ésta es una tarea de prueba y PRÁCTICA; habrá veces en que no tengamos éxito y no nos debemos de frustrar ni enojar.

-La seguridad. La práctica traerá la certeza y la confianza, pero obviamente esto no lo sentimos al principio. Con la técnica correcta, es muy seguro portear al bebé en la espalda, pero para practicar hay que tomar precauciones con el fin de no llevarnos un susto. Resulta útil contar con otra persona que nos ayude a vigilar que el bebé esté seguro e intervenga en caso de ser necesario, pero en lo personal yo prefiero aprender sin depender de otra persona. Se puede practicar de rodillas sobre la cama o una colchoneta en el piso, o sobre un sofá. Hay que partir de la premisa que el niño no tiene por qué caerse, si seguimos la técnica en forma concentrada.

-La posición. Es importante recordar mantener la espalda inclinada, como si fuéramos una mesa; de esta manera, es difícil que el bebé caiga o resbale. De la misma forma, hasta que el momito está firmemente sentado en un bolsillo de tela, es necesario tener un mano todo el tiempo bajo su trasero. Como alternativa, si alzamos los brazos en la posición de la fotografía mientras subimos y ajustamos el rebozo o mei tai, estos forman también una barrera efectiva que impiden que el bebé pueda rodar o caer (siempre y cuando conservemos la inclinación de la espalda).

La posición en triángulo de los brazos protege al bebé de una caída.

-La tensión. Tanto al momento de amarrar, como cuando ya está hecho el nudo, la tensión de la tela es súper importante. Mientras amarramos, es la tensión la que va a crear seguridad cuando afirmamos el borde superior alrededor del niño, para después apretar gradualmente el asiento que forma el borde inferior. Es de vital importancia que este borde quede correctamente colocado bien abajo las pompas del bebé (incluso podemos darle toda la vuelta y remeterla en los pantaloncitos del crío por enfrente), bajo los muslos y hasta las corvas. Una vez acomodado, yo me enderezo un poco antes de continuar para que el peso del niño se vaya al asiento y las rodillas suban para lograr la posición correcta.

-El método: Un video con algunas técnicas para trepar al momín a la espalda; el subtitulaje es mío. Algunos instructivos recomiendan comenzar con el niño sentado o acostado en una silla con el fular o mei tai sobre los hombros, ¡pero a mí me da miedo que el chavito se voltee antes de que me lo amarre! Prefiero aventármelo encima y listo. De nuevo, la seguridad y la confianza son la clave.

[no funcionó el subtitulaje. 😦 Lo arreglaré en cuanto pueda, pero mientras tanto creo que el video es lo bastante claro para dar una idea.]

-El ardid: En mi caso, debo buscar un modo de entretener a San, porque si no le da por intentar hacerme trizas las orejas. Sus dulces manitas son como garras de tigre y prefiero estar lista y darle un muñequito (blandito por si le da por martillarme con él la cabeza), o me pongo un collar resistente y llamativo, o pongo Nick Jr y dejo que se embobe con Dora la Exploradora mientras yo resollo y envuelvo. También funciona tener un espejo para hacerle carantoñas, cantar con voz de Pato Donald su canción favorita, o darle mis largas trenzas para que me las arranque lentamente. En fin, hay que ser entretenida porque si no el crío se harta.

Un simple trozo de tela

Encontré esta impresionante colección de portabebés en todo el mundo en flickr. Me gustó tanto que voy a incluir la presentación permanente en el formato del blog, ¡pero también la voy a pegar aquí! Lleva un rato verlas todas pero prometo que vale muchísimo la pena. A mí me emociona ver tantos ejemplos del mismo deseo que siento de llevar a mi momito conmigo, replicados en tantas culturas distintas y con tantos métodos.

Me divierte ver tantos niños con sus hermanitos puestos, es muy raro hoy en día ver a niños cargando a bebés pequeñitos. Sin embargo en muchos sitios los hermanos mayores son los que se ocupan y llevan a los más pequeños mientras mamá hace otras cosas. Esto crea un lazo del cual tal vez carecen los hermanos más modernos.

Además me impresiona lo incómodos que se ven algunos de estos cargadores, y lo contentos que se ven los portadores. Si yo tengo la menor arruguita en la espalda del rebozo, ya se me viene encajando; si traigo la tira demasiado cerca del cuello, me duele a los cinco minutos. ¡¿Cómo pueden estas personas cosechar el té durante 12 horas de jornada con esos mei tais de correas delgadísimas y cruzadas todas chuecas?! Me queda claro que son mucho más fuertes que yo.

Sin embargo tambíén me siento cerca de ellos porque a mí también me gusta llevar a mi bebito.

Semana Internacional del Porteo en Brazos (Babywearing) alrededor del Mundo

En Hungría

¿Qué es eso? Miren con atención… ¡es el portabebé más largo del mundo! Para arrancar con las celebraciones en la Semana Internacional del Porteo en Brazos 2009 en Hungría, los amantes del babywearing en la ciudad de Budapest sostuvieron sus fulares extremo contra extremo sobre un puente que cruza el Danubio. ¡Las telas cubrieron todo el ancho del río!

En Moldova

Los portadores de bebés en Moldova organizaron una preciosa exposición fotográfica. Pueden ver el montaje que se hizo de las imágenes aquí, junto con una demostración del nudo de canguro a la espalda con un fular. Encuentren la exposición completa en línea en www.closenoughtokiss.net.

Los babywearers de Moldova celebraron el prosop, su tela nacional para cargar –descrito por la organizadora Geta Rascuic como un “manto de gitana”– con la organización de una clase maestra sobre el porteo con el prosop y un desfile de modas en un centro comercial. Pueden ver aquí el video del desfile de modas.

En Rusia

Vean cómo los miembros de Baby Carriers Downunder se ponen a sus bebés en la espalda con fulares portabebés y mei tais para dar un paseo por la bulliciosa ciudad de Brisbane. ¡Podrán observar muchas técnicas de porteo excelentes en este video!

artículo original en: http://babywearinginternational.org/pages/ibw09features.php

Consideraciones de seguridad para el babywearing

Portar a tu bebé es muy seguro y cómodo, pero como todo en la vida, hay que saber hacerlo correctamente. El peligro se reduce al mínimo siguiendo algunas consideraciones básicas, y en caso de duda siempre debes emplear el sentido común (de nuevo, como en todo).

Recuerda:

— Siempre verifica la integridad de tu portabebé antes de usarlo. Los cargadores de calidad están diseñados para servir por muchos años (algunos incluso para heredarlos a generaciones futuras), pero igual haz de esto una costumbre para prevenir que llegue a ocurrir un accidente. Revisa el material, las costuras, las correas y/o los broches para detectar y reparar cualquier daño a tiempo.

— Cuando colocas al bebé dentro del cargador, asegúrate que se encuentra en una posición que le permita respirar libremente. Esto quiere decir, cuida que la carita no quede pegada contra el cuerpo del portador, que ninguna parte del portabebé o ropa le cubran el rostro, la barbilla esté separada del pecho y el cuello quede extendido en una curva natural. Nunca hay que cubrir la cabeza o la cara del bebé para abrigarlo; esto ocasiona que vuelva a respirar el aire que queda encerrado y puede obstruir la oxigenación.

— Comprueba continuamente que la posición del bebé sea correcta, utiliza espejos y otras superficies reflectoras (¡como los escaparates de las tiendas!) para ver que venga sentado como debe ser y que el cargador (en especial fulares y rebozos) sigue en una posición segura y correcta.

— Al igual que durante el embarazo, cuando llevas a tu bebé cambia tu centro de gravedad; evita realizar actividades que incrementan el riesgo de sufrir una caída tales como patinar, trepar a los árboles, andar en bicicleta, etc. Tampoco es recomendable realizar actividades bruscas que puedan lastimar el cuello o la columna vertebral del bebé, tales como saltar en el trampolín, andar a caballo, correr, etc.

–Evita realizar tareas domésticas que pudieran implicar riesgos, como usar la estufa o el horno, usar artículos cortantes o herramientas pesadas. En general, si una actividad necesita que lleves prendas protectoras (tales como gafas, guantes, etc) NO debes realizarla con el bebé (como podar el pasto, pintar una habitación, hacer carpintería, etc).

–Evita tomar alimentos o bebidas calientes cuando lleves al bebé. Recuerda que a esas manitas les encanta explorar y si se puede, arrebatar lo que tenga mamá en las manos (o a la mano). ¡También recuerda lo fuertes que son!

– Cuidado con golpear la cabeza o cualquier parte del cuerpo del bebé al pasar por puertas y pasillos y en general por áreas estrechas, especialmente al principio. Te acostumbrarás en seguida a tus nuevas dimensiones incluyendo pasajero, pero al principio hay que concentrarse en el hecho que hay una personita pegada a nosotros.

— Con bebés algo mayores, siempre debes estar consciente de lo que está dentro del rango de las manitas del bebé. Fíjate especialmente cuando llevas al bebé en la espalda, puede intentar alcanzar cosas que están fuera de tu campo de visión.

— Los cargadores de tela no reemplazan el asiento para el auto. No son lo indicado para llevar a un bebé dentro de un automóvil o vehículo en movimiento; en caso de accidente, no proporcionan una protección adecuada.

— Si bien hay algunos cargadores diseñados especialmente para el agua, para la hora del baño o la piscina, esto NO significa que es seguro nadar con ellos. Nunca intentes nadar con tu bebé dentro de un portabebé; en caso de abordar alguna embarcación, el bebé debe ir en brazos y llevar su propio dispositivo de flotación (es decir, un chaleco salvavidas).

— Viste siempre al bebé (y vístete tú) apropiadamente para impedir tanto el enfriamiento como el sobrecalentamiento. Recuerda que al ir pegado a ti, el bebé adapta su temperatura a la tuya y entrarán en calor fácilmente, lo cual hay que tener en cuenta cuando el clima es cálido; de la misma forma cuando hace frío hay que recordar que piernitas, brazos y cabeza pueden enfriarse de más.

Al final del día, quien lleva al bebé debe realizar siempre una evaluación madura de los riesgos que presenta cada situación. Los portabebés tradicionales son muy seguros pero ninguno de ellos reemplaza el buen juicio de la persona que lo usa, quien debe involucrarse activamente en su papel como portador.

Los puntos anteriores no cubren todos los posibles riesgos ni están grabados en piedra; en muchas situaciones habrá que ejercer buen juicio y hacer lo mejor dadas las circunstancias; por ejemplo, obviamente no vamos a exigir que el bebé lleve un chaleco salvavidas en Xochimilco, ni es necesario sacar al bebé de su nidito en el fular; estamos todos de acuerdo que haría falta que nos cayera un meteoro encima para que se volteara una trajinera.

En última instancia siempre decide con sentido común y tus instintos como padre para evaluar correctamente la seguridad. Como dije antes, el porteo es una labor activa. Siempre debes estar atenta a lo que hace tu bebé, en todo momento. ¿Está dormido? ¿Mirando por encima de tu hombro? ¿Qué tal está respirando? ¿Se revuelve? ¿Dónde vienen sus brazos? No es posible simplemente amarrarse el niño al cuerpo y desentenderse.

Ahora a pasear con el bebé…